
El Banco de Maquinaria Compartida es un proyecto impulsado por el Servicio de Asesoramiento en Producción Ecológica de Ponent para el uso compartido de maquinaria agrícola por parte de las organizaciones asociadas y/o colaboradoras.
Para incluir una máquina en el Banco de Maquinaria Compartida, se tienen en cuenta dos criterios básicos: que mejore la gestión de la explotación y que tenga un coste difícil de amortizar de forma individual.
El equipo debe permitir la aplicación de técnicas agrícolas que contribuyan a satisfacer las necesidades colectivas de los usuarios. Se dispone de máquinas que pueden mejorar las condiciones de los cultivos, la eficiencia de los recursos, la fertilidad del suelo o la biodiversidad de la explotación, entre otras cosas. Así, el Banco de Maquinaria Compartida cuenta con un subsolador para romper el suelo en profundidad sin alterar la cubierta vegetal, un rodillo para crear mantillo y proteger el suelo, y un cultivador vertical para incorporar compost bajo la hilera de cultivos leñosos.
Las máquinas adquiridas a través del Banco de Maquinaria Compartida son aquellas que, a pesar de ser muy útiles, se utilizan con poca frecuencia a nivel de explotación y, por lo tanto, representan un gasto difícil de amortizar de forma individual.
Las organizaciones miembros y los colaboradores (como los centros de investigación) pueden acceder a la maquinaria compartida a cambio de una tarifa de alquiler, que se utiliza para mantener el equipo compartido.


